Ubeda-Baeza

 Boka lomo de atun de almadraba con especias

Hubo tiempos en los que las leyes cristianas obliga­ban a vivir a los judíos en recintos especiales, aislados del resto de la población. En otros tiempos y con liber­tad para vivir donde ellos quisieran, optaron por hacerlo todos juntos y en un barrio concreto, aunque siempre al amparo de la autoridad eclesiástica y de la civil. Hasta llegaron a ser considerados civilmente como propiedad personal del rey, por lo que con toda justeza algunos hablaron de ellos como de una especie de ciudadanos considerados entre los libres y los esclavos. El hecho de ser pertenencia del tesoro real, les facilitó a los miem­bros de la comunidad judía acceso más directo al rey.

Entre tantas definiciones con profundidad poética que le han sido aplicadas a la ciudad de Úbeda, hay que te­ner muy presente la de «reina y gitana» de don Antonio Machado. La «asombrosa» Úbeda es la Úbeda «recata­da» de Eugenio d’Ors, que ni contradice ni estorba a la Úbeda espléndida, cortesana y exquisita de un renaci­miento fastuoso de piedra y bronce, de príncipes y artistas, ciudad de linaje y señorío, declarada conjunto histó­rico artístico y con aspiraciones próximas a ser declara­da ciudad Patrimonio de la Humanidad.

La ciudad responde a la Betula de los romanos y a la Ubbadat de los árabes, cuya construcción fue iniciada por Abd-al-Rahmán, convirtiéndose en una de las más impor­tantes ciudades de Al-Andalus. En 1234 fue definitiva­mente conquistada por Fernando III el Santo. Fue du­rante el siglo xvi cuando logró su máxima y espectacular pujanza, hasta poder ser comparada con cualquier otra ciudad italiana en la que el Renacimiento alcanzara las cotas más altas de armonía y belleza.

De la judería de la ciudad de Úbeda hay clara y docu­mentada constancia de que se hallaba junto al alcázar del que no queda hoy recuerdo alguno, aunque sí del barrio que se construyó sobre él y que lleva este mismo nombre, situado exactamente frente al palacio en el que se instala el Parador de Turismo. Los escritores locales aseveran que se extendía sobre «el terreno comprendido entre la parte trasera de Santa María y la actual plaza de Carvajal hasta la cuesta de este nombre hasta llegar a la muralla, donde existe una puerta de arco de herradura protegida por torreón». Esta puerta probablemente se­ría la de Bahud o Abehud. En el dintel de una de las casas del callejón de Santa María figuran dos estrellas de David. No existe referencia alguna acerca de la sina­goga, ni del cementerio. Consta documentalmente no obstante, que la sinagoga fue asaltada en 1391 a conse­cuencia de las persecuciones que asolaron las juderías andaluzas ese año.

Como por tantos motivos y como hermanada se en­cuentra tan cercana a Úbeda la ciudad de Baeza, hay que resaltar que de su judería hay asimismo constancia de que fuera asaltada en el mismo año. Se tiene también fir­me constancia de que su sinagoga fue convertida en una ermita que le fue dedicada a Santa Catalina, sobre la que con el tiempo se fundaría el convento de religiosos de la Orden de la Santísima Trinidad para la redención de los cautivos, si bien éste se trasladó posteriormente a otro sitio. Los lugares aludidos se corresponderían hoy con la plaza de Santa Catalina, junto a la Pintada Alta. Huel­ga decir que no se hallan distantes de donde se ubica la santa iglesia catedral, dada la necesidad que tenían los judíos de vivir lo más próximos posible a lugares sagra­dos.

El itinerario de la Úbeda monumental tiene en cuen­ta la plaza Vázquez de Molina, en la que destaca la Sa­cra Capilla del Salvador, mandada erigir por Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos V y en la que intervinieron Diego de Siloé, Andrés de Vandelvira, Esteban Jamete y Berruguete. Del siglo xvi es también el Palacio Parador del Condestable Dávalos. El palacio de las Cadenas fue edificado por Juan Vázquez de Molina, secretario también de Carlos V y de Felipe II. La iglesia de Santa María de los Reales Alcázares fue antigua mez­quita. El palacio del Marqués de Mancera perteneció a don Pedro de Toledo, Virrey del Perú. El itinerario mo­numental prosigue su espectacular recorrido admi­rando la Cárcel del Obispo, el Antiguo Pósito, plaza del Mercado, Antiguo Ayuntamiento, el palacio del Conde Guadiana, el de Vela de los Cobos, la Casa del Camarero Vago, llamada de los Salvajes, el palacio de la calle Montiel, la Casa del Obispo Canastero, la iglesia de San Pedro, el Real Monasterio de Santa Clara, el Oratorio de San Juan de la Cruz, erigido en honor de este santo aquí fallecido, palacio de Bussianos, iglesia de la Santísima Trinidad, Hospital de Santiago, Puerta del Losal, Hospi­tal de los Honrados Viejos de El Salvador, Torres del Reloj, del Homenaje, de la Cava y del Rastro, casa Mu­dejar…

La cultura argárica de la primera edad del bronce, la ibérica, la romana, la visigótica, la musulmana, la cris­tiana de la reconquista con el apelativo de Nido Real de Gavilanes y la renacentista de los siglos xvi y xvn coinci­den espectacular y generosamente en Baeza con mani­festaciones realmente únicas.

Su itinerario monumental parte de la plaza de los Leones, antigua Carnicería, Audiencia Civil y Escribanías Públicas, o Casa del Pópulo, Fuente de los Leones, Mer­cado Viejo, Balcón del Concejo, Arco del Barbudo, el Torrito, la antigua universidad creada en 1538 y en la que, convertida en instituto de bachillerato, impartía sus clases don Antonio Machado —«grises olivares», «ale­gres campos de Baeza»—. Prosigue el itinerario por la iglesia de Santa Cruz, palacio de Jabalquinto, plaza de Santa María, fuente de Santa María, seminario de San Felipe Neri, Casas Consistoriales o antigua Casa Solarie­ga de los Cabrera, catedral, construida sobre antigua mezquita, Puerta de Ubeda, Torre de los Aliatares, Ayun­tamiento o antigua cárcel y Casa de Justicia, ruinas vandelvirianas de San Francisco, iglesias de San Pablo, San Ignacio, El Salvador, San Andrés, convento de la Magdalena, Puerta de Jaén y Arco de Villalar, convento de la Encarnación, en el que terminó San Juan de la Cruz su Cántico Espiritual, Antigua Alhóndiga, Portada Sur del Antiguo Hospital de la Concepción…

 
 
 

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